Juan José Pérez

 

Comentarista invitado.


Concierto para trompeta y orquesta en Si sostenido menor.
Antonio Vivaldi

El Clérigo Veneciano: VIVALDI

Antonio Vivaldi (1.678-1.741) es uno de los músicos más conocidos por el gran público, y su obra pertenece por entero al llamado estilo barroco italiano. Se trata de una música luminosa, alegre y, en cierto modo, despreocupada de escuelas y ataduras de estilo. Vivaldi se mantuvo siempre fiel a esta tendencia, lo que hizo que Richard Strauss, pretendiendo quizás pasar a la historia de las frases estúpidas que nunca deben decirse en público, comentase de él que era un músico que había compuesto quinientas veces el mismo concierto.

Nada más lejos de la verdad. Strauss, quizá algo duro de oído para esta música, no se daba cuenta de que lo único constante en la obra de Vivaldi es su fidelidad a la vida. A la vida por sí misma, a la sensación de felicidad que debería acompañarnos al contemplarla y sentirla en nuestro interior. De ello es buena muestra el ciclo de "Las cuatro estaciones", que pone de manifiesto su amor por la naturaleza y sus sorprendentes cambios.

De todos modos, la personalidad de Vivaldi es interesante. Era sacerdote, (y pelirrojo, por lo que se le conoció como "Il Pretre Rosso") y ejercía como maestro de música en el Hospicio de La Pietá, en Venecia. A su tutela se acogió un cierto número de intérpretes a los que educó en el arte musical. Entre ellos, destacaba una alumna aventajada que tocaba el clave, el violín y el laúd con bastante acierto. Esto no era anormal en una época en la que la gente se aproximaba a la música sin los prejuicios actuales, que dictan que si uno quiere ser un intérprete importante, debe dedicarse a un sólo instrumento. Esta gente disfrutaba con lo que hacía...

Vivaldi contribuyó decisivamente al concepto de "concierto italiano", continuando la obra de Corelli. Se trataba éste de una pieza en tres tiempos para instrumento solista y una pequeña orquesta, preferentemente de cuerda. El virtuosismo que Vivaldi exige en las partes de violín parece indicar que él mismo era un buen violinista, lo que no era extraño siendo Italia, en aquél tiempo, cuna de los mejores intérpretes de ese instrumento. La obra de Vivaldi incluye también piezas para la iglesia, con partes cantadas.

A los que piensan que Vivaldi fue un músico sobrevalorado en su tiempo y en la actualidad, habría que recordarles que "personajillos" como J.S. Bach, que admiró al italiano sobre cualquier otro músico, siempre sintieron que todo su saber musical palidecía a veces ante la capacidad que tenía la música del veneciano para comunicar cosas sencillas, pero que penetran con fuerza en nuestro interior; cosas simples, pero imprescindibles. Cosas como el amor por lo que nos rodea, por el respeto a la tierra y sus criaturas.

Hay mucho que descubrir de Vivaldi, aparte de "Las cuatro estaciones". Hay muchas otras obras suyas que escuchar, y realmente merece la pena. Sugerencias: sus conciertos para oboe y el concierto para dos mandolinas y orquesta... 


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